jueves, 27 de enero de 2011

Comenzamos a estudiar el PFM en Ca l' Esteve.




















El KMC Barcelona se va haciendo, cada día,
un poco más.
El pasado fin de semana 22 y 23 de enero lo inauguramos ya como sede de estudio del PFM. A partir de ahora, las clases de los sábados por la mañana del Programa Fundamental y el Programa Fundamental de Maestr@s pasan a realizarse en
Ca l' Esteve los fines de semana alternos. El PFy el PFM consisten ahora en una convivencia de fin de semana (dos fines de semana al mes) en comunidad, con un programa intensivo de cuatro sesiones de clases y meditación.

Un reto que hemos pasado con buena nota.

Hay que reconocer que, en un principio, el proyecto no resultaba fácil para tod@s. Para algunas personas les suponía ciertas molestias salir de Barcelona y abandonar algunas responsabilidades familiares. Cuando aparecen las novedades en la vida siempre supone hacer ciertos cambios y reajustes en otros ámbitos, lo que no siempre resulta cómodo. Pero sobre todo no debió ser fácil para los propios miembros de la comunidad, que tuvieron que ponerse las pilas y habilitar las condiciones de una casa que aún no cuenta con las mejores condiciones para acoger a un número significativo de personas.
Y sin embargo la sorpresa (¿sorpresa?) fue constatar que todo salió rodado, con una organización relajada y eficaz de horarios para las clases, meditaciones y trabajos de comunidad (hacer comidas, preparar desayunos y meriendas, poner las mesas, fregar los platos y otros trabajos voluntarios para las mejoras de la casa y la divulgación del dharma, etc), sin sacrificar el tiempo para el descanso personal.
La clave, sin duda, estuvo en la buena disposición de la gente. De todo el mundo, sin excepción.
Y es que (somos practicantes del dharma) no podía ser de otra manera.

Buen fin de semana para tod@s, agradable y significativo.

Hasta los visitantes acompañantes colaboraron con ganas y disfrutaron de este significativo fin de semana en un entorno natural.
Roberto (pareja de Renata, estudiante del PFM) colaboró en la casa como uno más y tuvo tiempo para disfrutar de paseos al sol y hacer footing por los alrededores. Alejandro (su hijo, de 8 años) se rió todo lo que quiso y más jugando y provocando a Jorge y a Ramón (y a quien le siguiera la cuerda) y formó un buen equipo con Olga para recoger leña para el fuego (vigila que no haya hormigas ni otros bichitos, que no queremos matarles y sufrirían mucho al quemarse en la chimenea) y organizar el reciclado de botellas de plástico, entre otras cosas. Y aún fue más divertido cuando llegó Joan (hijo de Lochani) con su padre y pudieron dedicar un rato a la poda de árboles.

En resumen: buen fin de semana, agradable, significativo.
El primero de una larga serie de convivencias en el KMC Barcelona, como sabéis, abierto a budistas y no budistas. A cualquiera que quiera disfrutar del estudio y meditación, pero también a acompañantes y otras personas en general que quieran disfrutar de unas horas, o días, de paz y tranquilidad en un entorno natural donde la consideración, los cuidados y el buen rollo están asegurados.

Nos vemos en Ca l' Esteve.

      Pintando la capilla.












                                                                  Arreglando el tejado.