viernes, 1 de mayo de 2015

Entrénate para ser feliz


Si tenemos una mente apacible, seremos felices en todo momento, aunque las condiciones externas sean adversas, pero si estamos preocupados o inquietos, nunca seremos felices por muy favorables que estas sean. Las condiciones externas solo nos hacen felices si tenemos una mente apacible. Esto podemos entenderlo por propia experiencia. Por ejemplo, aunque vivamos en un lugar agradable y dispongamos de todo lo necesario, en cuanto nos enfadamos, dejamos de ser felices. Esto se debe a que el odio destruye la felicidad.

De lo dicho se deduce que si deseamos disfrutar de felicidad duradera, hemos de adquirir mantener una experiencia especial de paz interior. La única manera de conseguirlo es adiestrar nuestra mente con la práctica espiritual para reducir de manera gradual nuestros estados mentales negativos y sustituirlos por mentes apacibles. Si cultivamos nuestra paz interior, finalmente la experimentaremos de manera permanente al alcanzar el nirvana.


Puesto que todos tenemos en nuestro interior una fuente inagotable de paz y felicidad, es posible que nos preguntemos por qué nos resulta tan difícil mantener un estado mental apacible y gozoso de manera continua. Esto se debe a que nuestra mente está siempre llena de engaños. Los engaños o perturbaciones mentales son percepciones distorsionadas de nosotros mismos, de los demás y del mundo que nos rodea, como un espejo defectuoso que no refleja la realidad. La perturbación mental del odio, por ejemplo, considera a algunas personas intrínsecamente desagradables, aunque en realidad nadie es así. Por otro lado, el apego considera que el objeto deseado es intrínsecamente atractivo y una fuente verdadera de felicidad. Si tenemos un intenso apego al chocolate, nos parecerá muy apetecible, pero cuando hayamos comido varias tabletas, empezaremos a sentirnos mal y es posible que incluso nos llegue a resultar repugnante. La mente de apego atribuye cualidades atractivas a los objetos de deseo y nos induce a relacionarnos con ellos como si los poseyeran.

Todos los engaños actúan proyectando una versión distorsionada de la realidad y haciéndonos reaccionar como si esta proyección fuera cierta. Cuando nuestra mente está bajo su influencia, no percibimos la realidad y podría decirse que sufrimos alucinaciones. Puesto que nuestra mente está bajo la influencia de perturbaciones mentales sutiles en todo momento, no es de extrañar que nos sintamos frustrados tan a menudo. Es como si persiguiéramos un espejismo que nos decepciona constantemente a no proporcionarnos la satisfacción que esperamos.

Hemos de comprender que aunque las perturbaciones mentales están muy arraigadas en nuestra mente, no forman parte intrínseca de ella, por lo que es posible eliminarlas. Los engaños no son más que malos hábitos, y como tales, pueden reducirse. De momento, nuestra mente es como agua turbia, contaminada por las perturbaciones mentales. No obstante, al igual que es posible separar el agua del barro, también podemos liberar la mente de los engaños. Entonces, no habrá nada que pueda alternar nuestra paz interior y felicidad.


Si no nos animamos a nosotros mismos, ¿quién lo va a hacer?

Cuando comprendamos con claridad que la paz interior es la verdadera fuente de felicidad y que por medio de la práctica espiritual podemos alcanzar estados cada vez más apacibles, sentiremos un gran entusiasmo por la práctica. Esto es muy importante, porque para alcanzar la paz interior permanente del nirvana, tenemos que practicar con sinceridad y perseverancia. 



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Disfruta de los beneficios de la meditación:

Viernes 8 de mayo, 20 - 21:30h · C/ Girona 102, BCN (Metro Verdaguer o Girona)
Antes de adiestrar nuestra mente cambiamos con frecuencia según las circunstancias externas en las que nos encontramos. Cuando las cosas nos van bien nos ponemos contentos, pero cuando nos van mal nos deprimimos. Hay muchas situaciones a las que no sabemos enfrentarnos de manera constructiva. En cambio, gracias a la meditación y a los métodos especiales para integrar la práctica del adiestramiento de la mente en la vida cotidiana, podremos permanecer felices y serenos frente a cualquier situación. Algunos meditadores han llamado al adiestramiento de la mente “la cuidad de la felicidad”.
http://www.meditarabcn.org/conferencias/