martes, 29 de marzo de 2016

¿Por qué necesitamos practicar las enseñanzas de Buda?

La práctica del budismo, practicar las enseñanzas de Buda, tiene un gran valor, pero ¿por qué? 
No basta contestar a esta pregunta diciendo... porque lo ha dicho Buda, porque lo dice mi maestro, porque sí... Lo tenemos que poder demostrar con razonamientos lógicos, válidos. No se trata de decir que las enseñanzas de Buda son buenas y lo demás no, sino de contestar con exactitud a esta pregunta: ¿Por qué necesitamos practicar las enseñanzas de Buda?

La respuesta es: 
Porque queremos ser felices en todo momento. Y este deseo lo podemos cumplir solo mediante las enseñanzas de Buda, el Dharma. 

Normalmente queremos ser felices en todo momento pero no sabemos cómo conseguirlo. Todo el mundo tiene este deseo. Todo el mundo quiere ser feliz siempre, incluso cuando está soñando. Entonces, ¿cómo cumplimos este deseo? ¿Tenemos una respuesta clara? ¿Un método correcto para conseguir ser felices en todo momento? 
Quizás algunas personas dirían: Si tuviera un buen trabajo y buenas relaciones con personas que me gustan, entonces sería feliz. Otras quizás responderían: Si fuera rico y tuviera buena reputación, entonces sí sería feliz.
Pero, esto no es correcto. Desde el punto de vista de la verdad, no funciona porque muchas personas ricas y con muy buena reputación tienen mucho sufrimiento y experimentan problemas y peligros. Podemos comprobarlo. Hay muchos ejemplos. 
Cuando estamos de vacaciones quizás sentimos que somos felices. Pero esta no es una felicidad verdadera sino solo una reducción de los problemas previos. Antes de irnos de vacaciones hemos tenido muchos problemas y como algunos de ellos los hemos dejado atrás durante un tiempo, nos sentimos mejor. Pero si esta felicidad fuera verdadera, entonces podríamos decir que las vacaciones son la verdadera causa de la felicidad. Pero esto tampoco es cierto porque las vacaciones también nos causan problemas. Podemos enfadarnos, arruinarnos, tener un accidente, enfermar e incluso morir estando de vacaciones. 
El mismo razonamiento podríamos aplicarlo a todos nuestros placeres cotidianos: comer, beber, bailar, estar con nuestros amigos, tener relaciones sexuales, ir a fiestas...

Por ejemplo, si comer en sí fuera la causa verdadera de la felicidad, cuanto más comiéramos más felices seríamos. Imagina que comemos continuamente, más y más, sin parar... al final acabamos enfermos. Esto demuestra que la felicidad que sentimos cuando comemos no es felicidad verdadera sino solo una reducción de un problema previo. Por eso, cuanto más intenso sea el hambre, mayor sensación de felicidad nos dará la comida. Pero si seguimos, seguimos, seguimos comiendo, esta felicidad acaba transformándose en intenso sufrimiento. 
Entonces, ¿qué es la verdadera felicidad? En este mundo impuro nadie experimenta una felicidad verdadera. En este ciclo de vida impura nadie tiene felicidad ni libertad verdadera porque todos buscan la felicidad en el lugar equivocado. Esto podemos entender con razonamientos lógicos. Esto lo podemos comprobar analizándolo atentamente, como científicos. 

Sin embargo, podemos ser felices en todo momento mediante, y solo mediante, las enseñanzas y la práctica de las enseñanzas de Buda. Esto se debe a que la felicidad depende de una mente apacible y con la práctica de las enseñanzas de Buda podemos llegar a mantener una mente apacible en todo momento. Con la práctica de las enseñanzas de Buda podemos solucionar todos nuestros problemas diarios: nuestros problemas del apego, del enfado, de la ignorancia... Todos los problemas que destruyen nuestra paz interior pueden cesar permanentemente. Por lo tanto, podemos aprender a mantener una mente feliz en todo momento. Esta es la razón principal por la que las enseñanzas de Buda tienen un gran valor. Podemos entenderlo mediante razonamientos válidos y luego comprobarlo por nuestra propia experiencia.
Esta comprensión debemos guardarla en nuestro corazón como algo muy valioso... sin orgullo, de forma humilde, pero apreciando su gran valor.
Ahora mismo, tenemos una vida humana y hemos encontrado el Budadharma, lo cual significa que tenemos la oportunidad de practicar las enseñanzas de Buda. Esta oportunidad hace que nuestra vida humana tenga sentido. Esta oportunidad es algo muy valioso. Por lo tanto, nunca deberíamos desperdiciar esta oportunidad con actividades que no tienen sentido. 

Si entendemos y contemplamos estos razonamientos debemos llegar a la siguiente determinación: "Tengo que practicar las enseñanzas de Buda, el Dharma, con sinceridad y de forma pura ahora". Y ponemos esta determinación en práctica. 

De esta manera avanzaremos y nos guiaremos por el camino espiritual que nos lleva a la felicidad pura y duradera de la liberación y la iluminación. ¡Qué maravilla! Tenemos que adquirir la habilidad de protegernos a nosotros mismos de seguir caminos equivocados, la habilidad de dejar de buscar la felicidad en objetos erróneos, la habilidad de disfrutar de felicidad estable y duradera. 
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"La felicidad al alcance de tu mano"

Curso especial y celebración del día de la iluminación de Buda, con los maestros de meditación kadampa guen Rabjor y Elisa Valero. 

15 al 17 de abril, en el KMC Montserrat. 

Inspiración, amigos espirituales, meditación, enseñanzas... en un entorno natural que te invita a la paz.

 www.meditarabcn.org

lunes, 14 de marzo de 2016

Mindfulness. La belleza de una mente concentrada.

1. Aprender a disfrutar del silencio 


Estamos tan acostumbrados a recibir estímulos del exterior, que no sabemos disfrutar del silencio ni de la serenidad de nuestra mente. "Si observamos nuestra mente, comprobaremos que vivimos en un estado casi continuo de desasosiego. En cuanto dejamos de preocuparnos por una cosa, empezamos a obsesionarnos con otra. Las perturbaciones mentales no dejan de acosarnos, sentimos malestar interior y nuestra felicidad es efímera. En todo momento estamos ocupados y nos complicamos la vida con distracciones." (Extraído de Ocho pasos hacia la felicidad. El modo budista de amarGueshe Kelsang Gyatso)
En cambio, si cultivamos nuestras cualidades por medio de la meditación y el adiestramiento en la concentración pura descubriremos en nuestro interior una mente de inconcebible belleza.

2. Incorporar hábitos más constructivos

Normalmente nuestra mente está muy distraída, divaga, da demasiadas vueltas en todas las direcciones, está fuera de control... Nos atrae cualquier sonido, cualquier sensación corporal, cualquier pensamiento. Estiramos nuestra mente de acá para allá en todas las direcciones y no nos damos cuenta de lo distraída que está hasta que nos sentamos para practicar realmente la concentración. Dejarnos llevar por las distracciones es un mal hábito muy arraigado. En realidad, lo que hacemos es mejorar nuestras distracciones a lo largo de la vida. Nos dejamos perder con actividades que no tienen sentido: vemos la tele sin ningún propósito, navegamos en internet, nos twiteamos compulsivamente... Nos quedamos aturdidos y nunca disfrutamos de verdadera paz. Tenemos sobredosis de información, una enorme cantidad de material "distractor" que en realidad y en gran parte no nos proporciona ningún beneficio. Claro que hace falta cierta información para el trabajo y para llevar la vida cotidiana, pero lo que necesitamos es sabiduría pura, no un sinfín de informaciones que nos atrapan en el sistema de nuestra mente. Hábitos, memorias, pensamientos, con los que nos dejamos ir y de este modo lo que hacemos es fortalecer nuestras distracciones. Nos perdemos pensando en los buenos tiempos del pasado, en los malos tiempos del pasado. Siempre estamos volviendo a esas memorias de cosas que en realidad ya se han ido, que ya no existen.

3. Darse permiso para parar 


Así que nos sentamos, dejamos que nuestra mente se aposente, en vez de irnos hacia todo aquello que nos llega de los oídos, que parece como si lo necesitáramos... ¡Ah, ese sonido del aire entre los árboles! ¡ah, esa conversación!... a ver ¿qué dicen?, ¿qué dicen? Es importante que me entere, ¡quizás están hablando sobre mí! :-) Así nos distraemos de una cosa a otra y no tenemos ningún control sobre nuestra mente. Continuamente le damos vida al chismorreo mental que luego no podemos parar, que nos lleva de una cosa a otra. Pero lo que tenemos que hacer es cortar, separar nuestra mente de estas conversaciones sin sentido y darnos cuenta de que en realidad no hay nada a lo que aferrarse. 
Tenemos que dejar de apegarnos a estas sensaciones, ya sean buenas o malas. Da igual. No permitas que se queden, déjalas que se vayan como burbujas en el océano, deja que se rompan. Es muy bello el poder aprender a sentarse así, con esa sabiduría y liberar la mente de todo ese movimiento constante, de esas molestias ininterrumpidas.

4. Soltar, soltar, soltar 

Entonces sentimos que nuestra mente se va aposentando en el corazón. Al principio se trata de soltar, soltar, soltar... Soltar las memorias, soltar los pensamientos del futuro, las imágenes que van y vienen... soltamos, soltamos y la mente de forma muy cómoda se va relajando y concentrando en la meditación. Es como si estuviéramos cayendo en un océano muy profundo, y en vez de aferrarnos a las burbujas que suben, nos permitimos ir cada vez más a dentro, a la quietud de nuestra mente. Cada vez que aparezca algo a la mente, lo dejamos marchar como burbujas que se rompen y permitimos que la mente se aposente en ese profundo mar en calma.Y entonces, las distracciones de forma natural desaparecerán y así cada vez estaremos más absortos, la energía será más profunda, estaremos más en calma, más en silencio y al final habremos ido más allá. Hemos encontrado la quietud interior, hemos entrado en una zona inmensa de gran paz, de gran gozo. 

5. La sabiduría de la impermanencia 

Por ejemplo, podemos utilizar la sabiduría de la impermanencia para recordar que todo se está transformando en cada momento. "Todo en mi vida, todo con lo que me distraigo se está yendo en cada momento. Este pensamiento dura un instante." A veces podemos tener una sensación, nos pica aquí... nos duele allá... y ya nos distraemos, pero si lo contemplamos con la sabiduría de la impermanencia nos daremos cuenta que en realidad esa sensación se va, se va, a cada momento se va... en realidad esa sensación ya se ha ido. No dejes que te distraiga, que dirija tu mente a otro lugar que no sea a tu concentración concentración convergente. Al principio hay que cortar constantemente. 

6. La libertad empieza en tu mente  

Lo que verdaderamente necesitamos es sabiduría para saber cómo liberarnos de los problemas y sufrimientos, pero sin concentración no podemos desarrollar sabiduría real. Es necesario poder mezclar nuestra sabiduría intelectual que surge de la escucha y de la contemplación con la concentración para ir más allá, para destruir las apariencias falsas, las apariencias ilusorias de nuestra ignorancia, de nuestra confusión. Necesitamos generar una concentración profunda, convergente. Gueshe-la dice que la sabiduría es como una espada y la concentración es como un brazo fuerte. Sin el brazo fuerte de la concentración, la espada de la sabiduría no puede cortar la raíz de la ignorancia. Es necesario el brazo fuerte que pueda dirigir la espada directamente, para darle en el punto preciso y cortar la raíz de nuestro sufrimiento. De igual modo, podemos utilizar la sabiduría para mejorar la concentración. De esta manera, una y otra se refuerzan, se alimentan y las utilizamos cuando nos sentamos para enfocar la mente de forma convergente. 

La concentración mantiene la mente absorta, libre de distracciones, y de este modo nos adiestramos en los cuatro pasos de buscar, encontrar, sostener y mantener sin olvidar el objeto de meditación. Con concentración podemos conseguir lo que deseemos, pero sin ella nuestra mente carece de libertad porque estará dominada por el odio, el deseo incontrolado o apego y las demás perturbaciones mentales. La persona que posee una concentración virtuosa y firme puede controlar su mente y lograr que le obedezca, como un caballo bien domado cumple la voluntad de su jinete. 

Si evitamos y eliminamos las distracciones de nuestra mente, de forma fácil lograremos esta convergencia y nuestra concentración adquirirá un gran poder. Entonces disfrutaremos y realmente descubriremos en nuestro interior una mente de inconcebible belleza.
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Para aprender más:
ADIESTRAMIENTO EN LA CONCENTRACIÓN 
Curso especial del 10 al 12 marzo + retiro de silencio: 28 abril al 1 mayo

✎ Inscripciones: https://goo.gl/ZZgNcq


⊙ En este programa, guiado por el monje budista guen Kelsang Rabjor, aprenderemos a cultivar una concentración pura mejorando sus cuatro características especiales –lucidez, claridad, convergencia y firmeza–. 
Con concentración lograremos muchos beneficios: 
 -Mejorará nuestra salud
-Disfrutaremos de paz interior y claridad mental
-Adquiriremos flexibilidad física y mental
-Nuestras acciones mentales serán poderosas
Maestro: Guen Kelsang Rabjor es el maestro principal del Centro de meditación kadampa de Barcelona. Es un monje muy querido por sus estudiantes gracias a su sencillez, sus sabios consejos, su buen humor, humildad y disciplina.
 También puedes llamarnos al 938358077 o escribirnos a info@meditarabcn.org
➥ Lugar: Centro de Meditación Kadampa en Sant Salvador de Guardiola