sábado, 26 de mayo de 2018

¿Cómo sabes que no estás soñando?


El conocimiento de la vacuidad es superior a todo otro conocimiento”.
Yhe Tsongkhapa, gran maestro budista que vivió en el Tibet y difundió el budismo kadampa, afirmó de este modo que no existe sabiduría superior a aquella que comprende y conoce la vacuidad. Esto es así porque es un conocimiento que se opone de manera directa a aquello que nos mantiene atrapados en el samsara y que es el origen de todos nuestros problemas y sufrimientos: la ignorancia del aferramiento propio.
Yhe Tsongkhapa nos anima a querer escuchar enseñanzas, meditar y entender qué es la vacuidad. ¿Qué mejor motivación podría haber? La sabiduría que comprende la vacuidad nos libera para siempre de todo el sufrimiento. No obstante, se trata de un conocimiento tan profundo que nos resulta complicado de entender e incluso de aceptar. A veces nos desanimamos o preferimos otras enseñanzas del budismo con las que conectamos con más facilidad.
Pero la verdad es que no importa si al principio nos parece difícil, no hay motivo para desanimarnos, sino que simplemente necesitamos leer, escuchar, contemplar, sin prisa ni agobios, para dejar que esta sabiduría que es tan especial vaya entrando en nuestra mente de manera progresiva. Al principio tal vez conseguimos una comprensión intelectual, en la que, por supuesto, podremos ir mejorando y, con el tiempo, también, cierta experiencia al recordar la vacuidad en la vida diaria. Solo con esta práctica de retentiva mental descubriremos el efecto tan positivo que produce y cómo nos ayuda a mantener la paz interior. ¡Esta experiencia será el motor para seguir animados en avanzar y alcanzar realizaciones más avanzadas!

¿Qué es la vacuidad?
La vacuidad es la forma en la que las cosas, los fenómenos y las personas existen de verdad, que es contraria al modo en que las percibimos.
La vacuidad es, por tanto, la naturaleza verdadera de todo aquello que percibimos, y se dice que es contraria al modo en que nos parece que existe porque todas las apariencias que tenemos son engañosas. Debido a que nos engañan, nos aferramos fuerte a ellas como si fueran reales y las experimentamos con mucha intensidad, sufrimos y generamos perturbaciones mentales que nos impiden disfrutar de felicidad.

¿Cómo percibimos normalmente las cosas?
Percibimos el mundo como algo sólido y real que existe fuera de nuestra mente. Ese mundo está ahí, y yo con mi mente lo percibo y experimento.
Pensamos que los objetos y las personas tienen características positivas o negativas por su propio lado, y por tanto los clasificamos como agradables o desagradables. De igual manera nos ocurre con todas las circunstancias que experimentamos: pensamos que son favorables o desfavorables y en función de cómo se nos de esa “suerte” nos sentimos contentos o generamos frustración, enfado o insatisfacción. Dependemos de las situaciones externas y por ello siempre estamos intentando cambiarlas para sentirnos bien.

Si no es así, ¿de qué modo existen las cosas?
¡Esta es la pregunta que puede cambiar nuestra vida!
Las cosas, el mundo que percibimos, no existen fuera de nuestra propia mente. Nuestra mente crea y proyecta todo lo que percibimos y por eso, en función de cómo tenemos la mente y de los pensamientos que permitimos aflorar en ella podemos experimentar las cosas de una manera u otra. Es imprescindible aprender a controlar la mente y a generar estados mentales positivos.

Aunque los fenómenos aparecen directamente ante nuestros sentidos como si tuvieran existencia verdadera o inherente, en realidad carecen o son vacíos de este tipo de existencia. Un libro, nuestro cuerpo, nuestros amigos, nosotros mismos y todo el universo solo son, en realidad, apariencias mentales, como los objetos que vemos en sueños.” Cómo Transformar Tu Vida, Gueshe Kelsang Gyatso.

Buda explicó que las apariencias que tenemos son como ilusiones, en función de nuestro karma tenemos apariencias a las que nos aferramos con intensidad, como si existieran de verdad y tuvieran gran importancia. Por eso sentimos que todos nuestros problemas son tan importantes y reales, de la misma manera que nos ocurre cuando soñamos. En el mundo de los sueños también creemos que todo es real y nos relacionamos con esas apariencias como si existieran realmente. Hasta que nos despertamos.
Buda significa “ser despierto”, porque se ha despertado de la ignorancia que se aferra a los fenómenos y las apariencias como si fueran reales. Recordar la vacuidad suaviza increíblemente todas nuestras experiencias, ya que recordamos que que no existen por su propio lado sino que son proyecciones y apariencias, como espejismos que nos engañan. Gracias a esta sabiduría eliminamos todo el drama de nuestra vida y disfrutamos de paz y felicidad.

La vacuidad es una enseñanza de Buda sutil y extensa. El fin de semana del 1 de junio tendremos la oportunidad de profundizar en ella en este curso:

LA VIDA ES SUEÑO. La Gran Madre Prajnaparamita. El Sutra del Corazón.
1-4 de junio 2018

Guiado por guen Gomchen, maestro del Centro meditación kadampa de Londres, siguiendo la presentación del Festival Internacional Kadampa de primavera 2018.
http://www.meditarabcn.org/retiros/especializados/retiro-postfestival-primavera/


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